Gracias a recientes descubrimientos arqueológicos de instrumentos
musicales, se sabe que en el Perú la música se remonta al
menos a unos 10.000 años de antigüedad.
De esa larga tradición proceden las quenas, las zampoñas,
los pututos (trompetas de conchas marinas) y una gran variedad
de instrumentos de viento en cuya fabricación se emplearon
materiales como caña, barro, hueso, cuernos y metales preciosos,
así como diversos instrumentos de percusión.
Mediante el contacto con Occidente se ha incorporado gran
cantidad de instrumentos, los mismos que han sido creativamente
adaptados a las necesidades rítmicas y tonales de cada región
del país. Las muestras más evidentes son las numerosas transformaciones
que han operado en el arpa, el violín y la guitarra en la
sierra peruana.
El encuentro de lo andino y lo occidental ha dado origen en
el Perú a más de 1.300 géneros musicales. Pero dos de ellos
han rebasado el ámbito regional y se han convertido en símbolos
de la identidad peruana: el huayno y la marinera.
En la actualidad continúan la asimilación de nuevos instrumentos
-como sintetizadores, guitarras eléctricas, baterías y armónicas-
y la creación de nuevos géneros, como la chicha o cumbia peruana,
que permiten a la música peruana abrirse a nuevas influencias,
para extenderse, nacional e internacionalmente, más allá del
terreno reservado a lo vernacular.
Esta capacidad para la fusión e innovación musical expresa
vivamente la fuerza integradora y el carácter dinámico de
la cultura peruana.